El reto para esta acción consiste en convertir un pabellón entero vacío en un espacio que se ajuste a las necesidades operativas y que, simultáneamente, transmita imagen de marca.
El equipo creativo de Neozink basó su diseño escenográfico y de imagen del evento en un enfoque minimalista, elegante y "limpio".
El blanco fue el color principal, con la aplicación de dichas líneas de diseño al resto de elementos que componían, no sólo la escenografía principal para el Consejo de Administración, sino también para el resto de elementos que todos los visitantes (más de 1.000) visualizarían.
Neozink se encargó también de la producción integral del evento: entrada y sala de VIPs, gestión de backoffice, sala de valores, sala de prensa, mostradores y elementos exteriores, presencia de imagen y señalética integral del evento, instalación eléctrica…