El objetivo de esta serie de cuatro eventos producidos por Neozink era seleccionar al representante de Uruguay para participar en el certamen Voice of McDonald´s, creado por la propia compañía.
Para llevar a cabo la selección local, el equipo creativo y de producción de Neozink desarrolló una acción que incluía un "karaoke-man", el cual recorría los locales del cliente, incentivando y motivando a todos los empleados a participar.
Todos aquellos que mostraban interés, tuvieron que pasar audiciones valoradas por músicos profesionales, hasta acceder al evento final: un macro-evento en el que los finalistas efectuaban su actuación ante más de 1.000 compañeros, con el objetivo de alcanzar la final mundial.