El equipo de Neozink diseñó y produjo esta acción desde la idea inicial hasta su puesta en marcha en el centro.
El objetivo del evento era sorprender al visitante con espectaculares obras artísticas efectuadas con material de reciclaje, así como trasmitir un mensaje de concienciación y responsabilidad social corporativa.
Los elementos que Neozink empleó para la acción fueron totalmente variados: sorprendentes robots, una colección de más de 40 puertas, con diferentes temáticas artísticas, provenientes de un antiguo edificio, obras de arte efectuadas con materiales reciclados y muchos más elementos que cautivaron a los visitantes desde su entrada al centro.
Toda la comunicación del evento giró alrededor del reciclaje e incluso se diseñó y produjo una enorme área infantil en la que existían más de 20 juegos, todos ellos fabricados con material reciclado.
Otro área importante de la acción estuvo destinada a la localización e involucración de una ONG como Manos Unidas para que formase parte del evento.